BIENVENIDO AL PORTAL DE TURISMO DE AYAMONTE

Historia y orígenes de Ayamonte

Introducción:

Se ignora en que momento se produce la población de Ayamonte, existiendo diversas versiones populares sobre su antigüedad y la etimológica de su nombre. Existen tres posibles orígenes al nombre de la ciudad:

  1. Que los íberos se asentaron en la parte alta de la ciudad y desde ese montículo denominado “Aya” (supuestamente, ‘monte’ en íbero), dominaron la desembocadura del río, hasta la llegada de los Tartesios, que mantuvieron su denominación no sabiendo muy bien su significado, hasta que los romanos una vez asentados decidieron llamarlo el monte de Aya, o Aia Montis.
  2. El origen greco-púnico de la ciudad por su situación en la costa y posible asentamiento de estas culturas, por otra parte muy común en estas costas andaluzas, que dieron lugar al vocablo Anapote o Anapotanema, que viene a significar “Fortaleza sobre el río”.
  3. El posible asentamiento de un caudillo árabe llamado Ayud o Ayad, que igualmente pudiera ser una especie de curandero o santón, de donde derivaría el nombre de la ciudad.

Lo realmente cierto es la denominación romana que se hace a esta parte de Hispania y debido a la desembocadura del Guadiana (donde se ubica la ciudad de Ayamonte): “Ostium Fluminis Anae” (Puertas del río Ana).

Prehistoria e inicios históricos:

El hallazgo de resto arqueológicos en las cercanías de Ayamonte, hacen pensar en un poblamiento bastante atrás en el tiempo, aún sin una determinación precisa, hallándose elementos como puntas de flechas y utensilios, hoy en día expuestos en el museo arqueológico provincial de Huelva.

En la Hoya de los Rastros, en el término municipal de Ayamonte y más concreto, dentro de su núcleo urbano, se ha hallado una necrópolis fenicia, datada en el siglo VIII a.C. y siendo la más occidental de esta civilización en el continente europeo.1

Destaca entre los restos encontrados y estudiados unos escarabeos  fenicios Señal inequívoca de la expansión de este pueblo en el Mediterráneo.

Asimismo es defendida por diversos historiadores la pertenencia del asentamiento ayamontino al ámbito de Tartessos hasta la llegada de griegos y romanos.

Imperio Romano:

Como recoge el itinerario del Emperador Antonio Augusto Caracalla, los romanos denominaron –muchos años más tarde– a estos caños de agua “Bocas del Río Guadiana”, en latín “Ostium Fluminis Anae”.

Etimológicamente, Ayamonte, también podría significar “sobre el puente” por lo que el nombre de Ayamonte haría referencia a estos esteros situados al pie del monte.

A nivel arqueológico hay ya numerosos yacimientos encontrados es Isla Canela – Punta del Moral. En 1986 aparece una necrópolis datada en la época del bajo imperio romano. En 2016 aparece una segunda necrópolis así como restos de almacenes pertenecientes a una factoría de salazón afianzando así el asentamiento como un lugar de paso y comercio bastante bien asentado.

Al-Andalus y Reconquista:

Existe constancia del nombre de la ciudad en las crónicas de historia y geografía de Ahmed Muhammad Arrasi, en el siglo X.

Tras la reconquista Ayamonte fue pasando de manos portuguesas a castellanas, hasta quedar definitivamente en manos de Castilla.

Se tiene constancia de su reconquista por parte del rey Sancho II de Portugal, sobre el año de 1239, cediendo su protección y privilegios a la Orden de Santiago. La villa pasa de una corona a la otra debido a su situación geográfica fronteriza y las políticas de la época, como claro ejemplo de ello tenemos la cesión a Portugal por parte del rey Alfonso X de Castilla “el Sabio” como parte de la dote a su hija Beatriz al acceder ésta al trono de Portugal.

En 1335, pasa definitivamente a manos castellanas, bajo el reinado de Alfonso XI de Castilla. Siendo estas fechas claves en la repoblación de la zona, contribuyendo para ello la creación del Marquesado de Ayamonte en 1521, antes Condado de Ayamonte 1475, que hasta esa fecha pertenecía al Condado de Niebla.

La extensión aproximada de éste comprende las villas de Ayamonte, Lepe, La Redondela, Isla Cristina, San Silvestre de Guzmán, Pozo del Camino y Villablanca.

Al igual que otras villas cercanas, Ayamonte colaboró activamente en el descubrimiento y colonización del continente americano, destacando varios marineros perteneciente al Marquesado como participantes activos en el evento.

De la Edad Moderna al Ayamonte actual:

n el año 1664, el rey Felipe IV de España concedió el título de Muy Noble y Leal Ciudad a Ayamonte. Ayamonte se vio inmersa en el intento de segregación de Andalucía en reino independiente, siendo el marqués condenado a muerte por ello.

Durante los siglos XVI y XVII, Ayamonte se convirtió en uno de los núcleos urbanos más importantes de toda la costa de Huelva. En el siglo XIX, la escasez de productos agrícolas y ganaderos, propició que los ayamontinos se echaran al mar, haciendo que la pesca se convirtiera en un importante motor de desarrollo para la zona.

La primera historiadora verdaderamente preocupada por sintetizar y divulgar la historia de Ayamonte fue la maestra María Luisa Díaz Santos. Esta mujer puso en marcha en Ayamonte uno de los legendarios grupos denominados Misión Rescate, cuyo objetivo no era otro que profundizar en los valores históricos de cada lugar, mediante descubrimientos arqueológicos.[cita requerida]

Cabe destacar que durante la Invasión Napoleónica de España, Ayamonte fue nombrada subdivisión de prefectura de la región del Guadalquivir Bajo, junto con Aracena y Sevilla.

Comparte en tus redes sociales